Hoy, con nervios y muchas ganas, me decido a seguir luchando por mis sueños.
Puede sonar utópico, incluso puede parecer que romantizo la preparación del EIR… pero la realidad es que es un proceso duro. Muy duro. Y si algo he aprendido estos años es que no se sostiene solo con motivación.
He reflexionado muchísimo sobre si este es realmente mi camino. Más de una vez he pensado en dejarlo. Pero cada vez que me imagino haciéndolo, siento que ser matrona sigue siendo mi sueño.
Trabajo como enfermera en el área maternoinfantil y eso me permite ver de cerca los vacíos y las carencias del sistema sanitario. También me confirma que quiero formar parte del cambio, aunque sea poco a poco.
Mi idea siempre ha sido tener mi propia consulta. Un espacio donde poder acompañar y divulgar conocimiento científico actualizado, pero explicado con cercanía. Hablar de menstruación, fertilidad, embarazo, parto, postparto, menopausia… entender nuestro sistema hormonal, cómo influye la alimentación, los hábitos, el descanso.
Porque vivimos en una época con exceso de información y, al mismo tiempo, mucha desinformación. Y creo que muchas mujeres no necesitan más ruido, sino más claridad.
En otras preparaciones cometí muchos errores. El principal: no priorizar el EIR. No darle el lugar que merecía.
Hoy decido hacerlo diferente. Con más estrategia. Con más organización. Y también con más calma.
En este espacio quiero compartir mi proceso de preparación y, poco a poco, ir introduciendo temas de salud femenina que considero importantes.
Si te apetece acompañarme en este camino, aquí tienes tu lugar.
Raquel.
La preparación al EIR es muy dura, pero como bien comentas, es imprescindible darle el lugar que necesita. Es un año duro, pero luego da lugar a una residencia, que si es tu pasión, vale totalmente la pena el sacrificio.
ResponderEliminarMucho animo y felicidades por la fuerza y valentía para volver a asumir un reto tan complicado como es el EIR.
Muchas gracias por tu comentario ❤️
Eliminar